El frasco de vidrio es un producto natural gracias a su material: vidrio de grado farmacéutico. Su principal activo es su fuerza que le permite soportar las variaciones de calor y soportar la esterilización (recomendado para bebés prematuros y bebés de hasta 4 meses). La botella de vidrio no se ve afectada por las manchas u olores de la comida. Su desventaja es que se rompe: un verdadero peligro tan pronto como el bebé comienza a querer sostener su biberón solo (¡y lo tira!) La otra solución es el biberón de plástico sin bisfenol A. Irrompible, ligera y cómoda, la botella de plástico es más fácil de manejar. Su único punto negativo es que se empaña bastante rápido cuando se lava.